sábado, 9 de julio de 2016

Atardecer

El Sol se sumergía diariamente en el mar sin importarle ahogarse, solamente por tal de ver a la Luna un par de minutos.

Era tanto el esplendor de ésta, que el Sol no podía evitar ruborizarse, tiñendo así el cielo de cálidos colores.

Disfrutaba tanto de este efímero momento, que decidió ponerle un nombre: "atardecer". Y así fue cómo nació la mejor historia de amor entre dos astros.

2 comentarios: