viernes, 25 de septiembre de 2015

Recuérdame

Qué queremos saber, si no sabemos nada… Qué sabemos nosotros sobre el futuro, qué sabemos nosotros incluso sobre nosotros mismos. Quizás tengamos otra forma de ser y ya no seamos “compatibles”, quizás nos peleemos y no queramos saber nada del otro, quizás simplemente decidamos no seguir caminando juntos por este largo sendero… Quizás algo inesperado cambie una de nuestras vidas. No sabemos nada sobre el futuro, ni siquiera sabemos cómo seremos entonces. Pero lo que sí conocemos es el pasado, al igual que conocemos a los que fuimos aquellos días de antaño.

Y por esa razón, te escribo esta carta. Porque puede que por algún motivo yo termine adoptando otra personalidad, cambiando de gustos e incluso rompiendo todos aquellos esquemas que tanto tiempo estuve creando para poder organizar mi desorganizada vida patas arriba; y entonces tú pensarás que ya no soy la misma, que he cambiado y que no soy la Julia que conociste. Sinceramente, no me agradaría saber que todas esas ideas tan únicas y personales que tienes sobre mí en algún sitio de ti, se transformaran en algo horrible por culpa de algún acto erróneo e inoportuno.

Si esto ocurriera, te pido entonces que simplemente me recuerdes como la Julia con la que compartías tantos momentos, como la Julia de antes y no como la que puede que venga después; para que en un futuro, sea cual sea nuestro paradero, me recuerdes tal y como me conociste aquel día de primavera.

Recuerda las tardes en mi casa perdiendo el tiempo de una forma tan única, ya fuera con música, una película o cualquier otra tontería. Recuerda las charlas que solíamos tener a veces tan profundas y filosóficas, analizando los aspectos más difíciles y complejos de la vida. Recuerda la de risas que nos echábamos, o las que uno empezaba y terminaba contagiándoselas al otro. Recuerda nuestros planes alocados y divertidos que nos llevaba tanto tiempo organizar. Recuerda los sueños que teníamos en mente y que algún día diríamos que se cumplirían, aunque fueran la cosa más improbable del mundo.


Tú, simplemente, recuérdame.


Julia Trotamundos
23/09/2015


«Ni siquiera necesitas que te nombre para saber que eres tú el aludido. Para ti. Brindemos para que el tiempo y la distancia nunca sean una excusa. Chin chín.»

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