viernes, 14 de agosto de 2015

Querido otoño

Querido otoño:

Si fuera otro quien me escuchara, se extrañaría al oír lo que voy a decir ahora. Pensaría que no estoy disfrutando lo suficiente del verano y de sus tres calurosos meses de vacaciones. El verano me gusta, me encanta, pero carece de tus otoñales encantos. Te echo de menos, otoño.

Echo de menos ver a tus árboles desprenderse de las hojas, de esa parte de su cuerpo que poco después les volverá a crecer. Echo de menos los paseos en bici por la tarde sin tener que esperar a que se vaya el calor sofocante del mediodía. Echo de menos el momento en el que empieza a hacer frío por la mañana y entonces empiezo a usar chaqueta para ir a clase. Echo de menos tu agradable y autóctona brisa, que tiene parte de responsabilidad de que el suelo esté lleno de hojas. Y, hablando del suelo, también a él lo echo de menos cuando se esconde detrás de esa gruesa e inestable capa de hojas y ramas con las que se podría hacer una fantástica cabaña. Echo de menos el olor a tierra mojada después de que hubiera llovido durante horas. Echo de menos tumbarme en la hamaca del porche disfrutando de la música y los libros.

Ahora estamos en agosto y aún queda más de un mes para volver a verte. Cuando te fuiste, no te extrañaba tanto, pero ahora que no estás y ha pasado tanto tiempo... Estoy deseando de verte de nuevo. Cuando vuelvas, te recibiré con los brazos abiertos. Abrazaré a cada árbol que vea deshojándose para consolarle y decirle que pronto volverá a ser bello, recogeré las hojas y jugaré con ellas, dejaré que tu brisa me acaricie la cara como sólo ella sabe hacerlo. Y tú y yo disfrutaremos lo máximo posible antes de que el tiempo se nos escurra entre los dedos avisándonos de que está llegando el invierno.
Y entonces, querido otoño, volveré a echarte de menos.


Julia Trotamundos
04/08/2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario